En qué creemos
Los principios que sustenta la Iglesia Bautista Berea, organizados para que puedas conocer nuestra fe y sus referencias bíblicas.
Una fe centrada en Jesucristo.
El señorío de Jesucristo
Jesucristo es Rey y Juez de la iglesia y de la conciencia. Rechazamos toda jerarquía en la iglesia por encima de Él. La asamblea es conducida por líderes y siervos al servicio de Jesucristo, guiados por la Palabra y la orientación del Espíritu Santo.
Referencias bíblicas: Mateo 28:16–20; 1 Corintios 11:3; Filipenses 2:9–11; Efesios 1:17–23; Colosenses 2:8–15.
La Biblia como única regla de fe y práctica
Creemos que toda la Biblia es la Palabra de Dios. En ella, Dios revela su voluntad para los seres humanos. Su autoridad es superior a las tradiciones, las experiencias y el intelecto; es nuestra única regla de fe y práctica.
Referencias bíblicas: Hechos 17:10–12; 2 Timoteo 3:16–17; 2 Pedro 1:19–21.
El bautismo del creyente
El bautismo es una ordenanza de Dios que todo discípulo debe obedecer, siempre que sea posible. Se realiza por inmersión y simboliza la muerte con Cristo a la vida vieja y la resurrección a una vida nueva. Es para personas convertidas y convencidas de la realidad de Dios y de la vida nueva que Jesucristo ofrece, y debe administrarlo un ministro de la iglesia local.
Referencias bíblicas: Mateo 3:13–17; Romanos 6:4–5; Hechos 8:36, 38–39; Efesios 2:8–9; Lucas 23:42–43; 1 Corintios 1:17; Colosenses 2:12.
La libertad de conciencia
Defendemos el derecho que Dios ha concedido a cada ser humano de elegir por sí mismo. La fe debe responder a la conciencia y a la comprensión de la Biblia, sin ser impuesta.
Referencias bíblicas: Génesis 1:27, 3:22; Juan 1:12–13, 3:16, 10:27; Marcos 8:34; Romanos 14:3–12.
El gobierno congregacional
La congregación local tiene autoridad y capacidad de decisión sobre sus asuntos, sin depender de otra iglesia, grupo de iglesias o persona. Sus miembros participan plenamente en las decisiones eclesiásticas, bajo el señorío de Jesucristo y según el modelo del Nuevo Testamento. Cristo es la cabeza, las Escrituras orientan y el Espíritu Santo guía. Los líderes y ancianos supervisan, enseñan y predican; la decisión final corresponde a la congregación.
Referencias bíblicas: Hechos 6:1–7; 1 Pedro 2:9; Efesios 1:22, 4:15.
La Cena del Señor
La Cena del Señor es una ordenanza, no un sacramento con poder salvífico. Es para creyentes en plena comunión con Cristo y su iglesia. No sostenemos la transubstanciación, la consubstanciación ni la presencia mística.
El sacerdocio de los creyentes
Todo creyente tiene el derecho y privilegio de comunicarse directamente con Dios por medio de Jesucristo, quien perdona los pecados. El Espíritu Santo nos ayuda a tener comunión con Dios por medio de su Palabra. Todos tenemos igual acceso a Dios.
Referencias bíblicas: 1 Pedro 2:4–5, 9–10; Juan 14:13–14; 1 Corintios 12:7, 12; Hebreos 4:14–16.