Una casa de adoración
Conoce la visión, la necesidad y el compromiso de fe detrás del proyecto de un lugar permanente para Iglesia Berea.
Un lugar para crecer
y servir mejor.
Iglesia Berea comenzó con un pequeño grupo de familias que se reunían para alabar, adorar y estudiar la Palabra de Dios. Desde aquellos comienzos humildes, nuestra congregación ha crecido con el propósito de edificar vidas centradas en Cristo.
Somos una familia que se apoya en los momentos buenos y en los difíciles. Nos mueve la pasión por servir a los creyentes, alcanzar a quienes aún no conocen a Cristo, apoyar misiones y mostrar compasión.
Nuestra necesidad
Al crecer nuestra iglesia, también ha aumentado la necesidad de un espacio adecuado para reunirnos. Los costos de renta comercial en Austin y sus alrededores y la disponibilidad limitada de espacios dificultan sostener un lugar apropiado para nuestros servicios y ministerios.
El montaje y desmontaje semanal de sillas, escenario, sonido y equipo multimedia requiere tiempo y esfuerzo de nuestros voluntarios. Nuestro creciente ministerio de niños también necesita un ambiente adecuado para enseñar la Palabra de Dios a diferentes edades.
Buscar nuevos lugares cada vez que termina un contrato de renta limita la continuidad de los ministerios. Anhelamos un lugar permanente que nos permita crecer y servir con una visión a largo plazo.
Nuestro compromiso de fe
Como congregación, hemos comenzado a ahorrar y ofrendar para establecer una casa de adoración dedicada a nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. Adquirir una propiedad representa una inversión significativa, pero avanzamos con fe, unidad y confianza en la provisión de Dios.
“Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.” — Hageo 2:8
“Cada uno llevará ofrendas, según lo haya bendecido el Señor tu Dios.” — Deuteronomio 16:17
Deseamos un lugar donde las próximas generaciones puedan adorar, crecer y ser enviadas a cumplir la Gran Comisión.